Cómo controlar el stock de una tienda pequeña sin volverte loco

El stock es de esas cosas que parecen menores hasta que te quedas sin lo que más vendes un sábado por la mañana. Controlar bien el inventario es, para una tienda pequeña, controlar directamente el margen.

Los tres problemas de siempre

  • Roturas de stock: te quedas sin producto y pierdes ventas (y clientes).
  • Sobrestock: compras de más y el dinero se queda parado en la estantería o caduca.
  • Recuentos infinitos: horas contando a mano que podrías dedicar a vender o a tu vida.

Trucos que ayudan (aunque lo hagas a mano)

  • Identifica tus 20 productos estrella y vigílalos de cerca: son los que no pueden faltar.
  • Fija mínimos de reposición: cuando bajes de X unidades, toca pedir.
  • Registra las entradas nada más recibir el albarán, no «cuando tengas un rato» (ese rato no llega).

El salto: que el inventario se lleve solo

El método manual tiene un techo. La alternativa moderna es que el stock se actualice automáticamente con cada venta y cada entrada, y que el propio sistema te avise cuando algo está a punto de agotarse.

Con Oraclya das ese salto sin complicaciones: haces una foto al albarán y la inteligencia artificial extrae productos, cantidades y precios y actualiza el stock por ti. Además detecta subidas de precio y errores del proveedor antes de que te cuesten dinero.

¿El resultado? Menos roturas, menos dinero parado y muchas horas recuperadas. Cuéntanos cómo llevas hoy tu tienda y te enseñamos cuánto puedes ahorrar.

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