Si tienes una tienda o eres autónomo, seguramente has oído hablar de Verifactu y te ha entrado un poco de vértigo. Tranquilo: aquí te lo explicamos en cristiano, sin palabras raras.
¿Qué es Verifactu?
Verifactu es una norma de Hacienda para que ninguna factura se pueda borrar ni cambiar a escondidas. Piensa en un cuaderno donde cada hoja queda pegada a la anterior con un sello invisible: si alguien arranca o modifica una, se nota al instante.
Para que esto funcione, el programa con el que haces tus facturas tiene que cumplir tres cosas:
- Sellar cada factura con una «huella digital» encadenada a la anterior.
- Incluir un código QR en la factura para poder comprobarla.
- Estar homologado: el fabricante del programa declara oficialmente que cumple la norma.
¿A quién obliga y desde cuándo?
La entrada es escalonada. Como referencia (confírmalo siempre con tu asesoría o con la Agencia Tributaria):
- Empresas (sociedades): a partir de comienzos de 2026.
- Autónomos y demás: unos meses después, en 2026.
Además, la Ley Crea y Crece traerá la factura electrónica obligatoria entre empresas y autónomos, que es una cosa distinta de Verifactu pero va en la misma dirección: digitalizar y controlar mejor la facturación.
¿Qué pasa si no cumplo?
Usar un programa que no se ajuste a la norma puede acarrear sanciones importantes, y emitir facturas sin los requisitos exigidos también se penaliza. No es algo que convenga dejar para el último día.
¿Y qué tengo que hacer yo?
La buena noticia: no tienes que entender de huellas digitales ni de la AEAT. Solo necesitas facturar con un programa que cumpla. Lo importante es no esperar al final de plazo, cuando todo el mundo corre a la vez.
En Oraclya te lo dejamos resuelto: facturación conforme a Verifactu (con QR y registro inalterable) y, de paso, digitalizamos tu inventario y tus albaranes con inteligencia artificial. Tú sigues atendiendo tu tienda; del resto nos ocupamos nosotros.
Esta guía es informativa y no constituye asesoramiento fiscal. Consulta las fechas y condiciones exactas con tu asesoría o con la Agencia Tributaria.
